El asueto extraordinario declarado en el Poder Judicial provincial cumple 28 días corridos hoy y continuará hasta nuevo aviso. Alrededor de las 20 de ayer, la Corte Suprema de Justicia de Tucumán comunicó que siguen en pie tanto la prestación mínima acotada a las urgencias (atención de asuntos “de vida o muerte”), como la suspensión de los plazos administrativos y procesales en las demás causas -que son casi todas-. Firmaron esta segunda extensión de la modalidad de funcionamiento adoptada a propósito de la pandemia los vocales Claudia Sbdar (presidenta), Daniel Posse, Daniel Leiva y Eleonora Rodríguez Campos. La Acordada 227 consigna que el vocal decano Antonio Daniel Estofán estuvo de acuerdo con la decisión, aunque no la rubricó por encontrarse en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

La confirmación del “modo urgencia” frustró las expectativas de configurar un servicio más amplio que albergaban en el Colegio de Abogados de la Capital, entidad que atraviesa una coyuntura muy tensa. Horas antes de la emisión de la Acordada 227, el presidente Marcelo Billone y el vicepresidente Carlos Casal habían difundido una serie de pedidos, entre ellos que, con las precauciones del caso, la Corte levantara la veda a la concurrencia a los Tribunales (se informa por separado). Pero los vocales se mantuvieron firmes en la decisión de evitar la asistencia a los despachos y reiteraron que las diligencias presenciales debían ser practicadas sólo cuando no fuera posible concretarlas por los medios tecnológicos disponibles.

Al igual que en las acordadas previas relativas al asueto extraordinario, la 227 incluye un anexo con los jueces y colaboradores de turno de 8 a 12 en los distintos estrados y centros judiciales. En principio, esta labor no genera una retribución adicional ni da derecho al goce de una licencia compensatoria. Los magistrados, funcionarios y empleados no convocados han de permanecer en un estado de guardia pasiva, y listos para presentarse en el supuesto de ser llamados, según la disposición de la Corte.

El funcionamiento durante la cuarentena difiere en función del fuero: mientras que en los distintos ámbitos civiles hay un equipo reducido de turno, todo el plantel penal está activo. En esa segunda esfera, cada oficina trabaja los planteos urgentes atinentes a sus casos. En Concepción, única jurisdicción donde rige el Código Procesal Penal de 2016 que establece la oralidad plena, la Corte autorizó a celebrar audiencias virtuales relativas a la investigación si todas las partes dan su beneplácito.

Aunque la urgencia manda, los vocales aconsejaron a los jueces que programen sus actividades para redactar las sentencias pendientes -a esos fines, pueden requerir el operativo ad hoc para buscar las actuaciones-. A ello sumaron la posibilidad de librar órdenes de pago electrónicas para acelerar los cobros de los fondos judiciales disponibles. Si bien la Corte prefirió mantener el statu quo, es posible que en los días venideros anuncie avances en la normalización de la administración de justicia en particular porque el 27 de abril debería comenzar la aplicación gradual del expediente digital.

Expectativa: abogados de la Capital esperaban una leve reactivación

En el Colegio de Abogados de la Capital aguardaban que el Poder Judicial de Tucumán diera un paso hacia la normalización de su funcionamiento. Así lo hicieron saber el presidente Marcelo Billone y el vicepresidente Carlos Casal horas antes de que la Corte Suprema ratificara la continuidad del servicio limitado a las cuestiones que no admitan postergación y la suspensión de los plazos en los demás procesos, que son casi todos (se informa por separado). Billone y Casal dijeron que, si bien comprendían las medidas adoptadas ante la crisis sanitaria, consideraban necesario que haya una reactivación, aunque más no fuera acotada. “Esta petición encuentra su razón de ser en que resulta impostergable facilitar a los ciudadanos el acceso a la justicia, y la tutela de sus derechos y garantías”, advirtieron.